Hola. Me dirijo a ti a raíz del trágico accidente ferroviario recientemente ocurrido en Adamuz, en el que han fallecido desgraciadamente muchas personas, muchas. El dolor nos ha unido como sociedad. Ahora los afectados saben que no están solos, o al menos espero se sienta acompañados en un momento que debe ser tremendamente difícil. Yo al menos, durante varios días no pude quitarme lo sucedido de mi cabeza. Mucho ánimo y todo el cariño posible a los afectados.

Desafortunadamente, la vida a veces nos enseña a través del dolor. Vivimos pensando en la inmediatez que nos toca o en el mañana que a veces nunca llega. Por eso, tenemos que vivir con plenitud, y si es posible, con amor y apertura hacia lo que nos rodea. Mientras que el rencor nos ancla al sufrimiento, la aceptación actúa como antídoto y nos libera. Así que no dejemos pasar ese momento junto a las personas que queremos. Apreciemos cada momento vivido y disfrutemos de las personas que nos rodean, de cada beso, de cada “te quiero”, al menos ahora que podemos…

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